La primavera ya está aquí oficialmente. Las temperaturas están subiendo, las flores están floreciendo y nuestras alergias se están volviendo cada vez más frenéticas. También es el momento de adelantar nuestros relojes para el horario de verano. Continúa leyendo nuestro artículo a continuación para saber cuándo daremos el salto al horario de verano de 2026 y lo que eso implica:
¿Cuándo es el horario de verano de 2026?
El horario de verano se aplica anualmente el segundo domingo de marzo. Concretamente, el horario de verano entrará en vigor el domingo 8 de marzo a las 2 de la madrugada, cuando los relojes se adelantarán una hora (hasta las 3 de la madrugada). Esto significa que cambiarás una hora de sueño por luz solar.
Dado que el 1 de marzo de 2026 fue un domingo, el horario de verano de este año comienza solo una semana después del inicio del mes, o sea, en la fecha más temprana posible.

¿Qué significa el horario de verano para tu salud?
Aunque una hora extra de luz solar tiene innumerables beneficios para la salud, el cambio de hora también tiene sus inconvenientes. Para empezar, nadie quiere perder una hora de sueño. Además, el cambio de hora provoca una alteración en nuestros ritmos circadianos, que están sincronizados con la luz natural. Por ello, a muchas personas les cuesta un tiempo adaptarse al cambio.
Otras advertencias relacionadas con la salud se refieren al aumento del estrés cardiovascular, los cambios de humor y los efectos digestivos y metabólicos, según las investigaciones.
Para mitigar los posibles riesgos para la salud, los expertos recomiendan seguir una rutina de sueño y acostarse entre 15 y 60 minutos antes de lo habitual, evitando la cafeína, el alcohol u otros posibles disruptores del sueño por la tarde, así como salir al aire libre lo antes posible el domingo y el lunes por la mañana para ayudar a restablecer el reloj interno. Hacer ejercicio por la mañana también es una buena forma de despertarse y estabilizar el reloj interno.

¿Por qué existe el horario de verano?
En 1916, Alemania fue el primer país en adoptar el horario de verano. Más tarde lo adoptó Estados Unidos, y sus motivos iniciales fueron ahorrar recursos energéticos para el esfuerzo bélico, eliminando la necesidad de luz artificial por la noche. En la actualidad, el horario de verano se mantiene en parte gracias a los sectores minorista y recreativo, en los que la gente es más propensa a comprar, cenar y/o participar en actividades recreativas como el golf cuando todavía hay luz.